MASCOTAS SENIOR

El Juego es cosa de Mayores

“Mi hijo perruno comenzó a correr y jugar más con su hermano humano de 6 años, ya no solo quería estar echado.”

Desde Chile nos llega la historia de Lucky, un querido Beagle de 11 años que, a pesar de su edad, siempre había sido un compañero juguetón y curioso. Pero algo comenzó a cambiar: su energía decayó, prefería pasar horas echado y su cuerpo daba señales de que algo no andaba bien. Una alergia al pollo lo afectaba profundamente, y su eliminación era tan escasa que preocupaba a toda la familia. Fue entonces cuando Natalia decidió probar un acompañamiento energético a distancia, como un apoyo adicional a los cuidados que ya le brindaban. Los cambios no tardaron en llegar. Lucky comenzó a depurar su organismo con mayor fluidez, su energía volvió y, como nos cuenta Natalia, retomó los juegos con el pequeño de 6 años. Corren juntos por la casa, comparten momentos de alegría y complicidad, como si el tiempo hubiera retrocedido para regalarle una nueva etapa de vitalidad. Natalia lo celebra con gratitud, sabiendo que este camino de bienestar continúa, paso a paso, sesión a sesión.

La historia de Lucky nos recuerda que la edad no tiene por qué ser sinónimo de quietud. Con el apoyo adecuado, nuestros compañeros mayores pueden recuperar la chispa y seguir disfrutando de la vida activamente. Un abrazo grande hasta Chile, celebrando cada carrera, cada juego y cada momento compartido.

LUCKY

🐕Canino

☺️ Beagle

🎂Edad 11 años

📍 Santiago de Chile, Chile

— Natalia L, Tutora responsable

  • Síntoma: Lucky, un Beagle de 11 años, presentaba sensibilidad intestinal, eliminaba muy poco (tanto en orina como en heces) y había perdido gran parte de su energía, prefiriendo permanecer echado la mayor parte del día.

  • Tratamiento: 21 sesiones a distancia durante 1 mes.

  • Resultado: Lucky retomó su alegría, corre y juega activamente con el pequeño de la casa, su eliminación se regularizó y hoy disfruta de una vejez más plena y dinámica.